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martes, 8 de octubre de 2013

ANTOLOGÍA AMENTIA

 
Podéis descargar gratis esta antología en la que hay un relato mío. Os dejo aquí la nota de prensa.
 
 

ANTOLOGÍA AMENTIA
Amentia es una antología que nace con una finalidad: juntar autores noveles de todo el mundo para compartir terroríficos relatos, bajo un tema: “La locura”, en cualquiera de sus facetas. Después de una convocatoria donde se recibieron relatos de diversos países tanto europeos como latinoamericanos, de una exhaustiva selección, y una votación de lectores, llegan a nosotros los relatos finalistas de este certamen. Pero, además, no solo es una antología de fantásticas historias, sino que cuenta con el prólogo del escritor de terror Juan de Dios Garduño.
Amentia es locura, muerte, amor enfermo, presencias sobrenaturales, enfermedad… pero sobre todo, Amentia es una compilación de relatos donde los autores queremos regalar, a todos los amantes del género, una buena antología de terror.
A partir de hoy, 7 de octubre, Amentia Epub se encontrará disponible para descarga gratuita en formato MOBI, PDF y EPUB, para que puedan leerla en cualquier lector, Tablet o Pc. Para ello solo tenéis que entrar a la página web: http://amentiantologia.wix.com/amentiantologia#!dondeconseguirlo/chgz y clickear en el link que los llevará a la página de descarga en BUBOK. Como estos relatos se alimentarán solo de los comentarios de los lectores, agradeceríamos que aquellos que los leáis, se den un pequeño tiempo para puntuarnos y dejarnos su opinión, que es muy importante para nosotros.
Amentia ha llegado para quedarse… y formar parte de sus pesadillas. ¿Estáis preparados para adentrarse a este mundo de locura?
 
 

 
Título: Antología Amentia
Autores: Juan de Dios Garduño, Tere Oteo Iglesias, Nieves H. Hidalgo, Laura Morales, Angy W., Laura López Alfranca, Itsy Pozuelo, Kassfinol, Cintia Ana Morrow, Vanesa Vázquez, Carmen de la Cuerda, Israel Santamaría Canales, José Vicente García, Francisco Escaño, Haizea López, Leonor Ñañez, Rhodea Blasón, Marcos Llemes, Misha Baker, Julieta P. Carrizo.
Portada: Marcos Llemes
Ilustrador: Marcos Llemes
Género: Antología – terror
Fecha de publicación: versión digital, Octubre de 2013.
ISBN: N/A
Número de páginas: N/A
Precio: Descarga gratuita
RELATOS: Los relatos que forman parte de la antología son los siguientes:

1. Horror en Coventown – Julieta P. Carrizo
2. TIC, TAC – Tere Oteo Iglesias
3. 900º - Tere Oteo Iglesias
4. Los fantasmas no existen – Laura Morales
5. Todas tus mentiras – Kassfinol
6. Invitados – Cintia Ana Morrow
7. El sonido de la muerte – Vanesa Vázquez
8. Posesión – Carmen de la Cuerda
9. Eppour si muove – Israel Santamaría Canales
10. Bienvenida, hermana – Laura López Alfranca
11. El laberinto – Angy W.
12. Muerte viviente – Angy W.
13. Tiempo – Nieves H. Hidalgo
14. El código Dewey – Nieves H. Hidalgo
15. Ojo por ojo – José Vicente García
16. Agua Mansa – Leonor Ñañez
17. El cuerpo – Leonor Ñañez
18. La uña – Francisco Escaño
19. El ángel maldito – Itsy Pozuelo
20. Angustia – Haizea López
21. El gemelo imperfecto – Rhodea Blasón
22. Despierta – Misha Baker
23. Solo un juego – Misha Baker
24. La enamorada de John Dahmer – Marcos Llemes
25. Fase de negación – Marcos Llemes
 
 

domingo, 19 de mayo de 2013

ANTOLOGÍA AMENTIA



Han seleccionado uno de mis relatos para esta antología de terror que va a tener una edición digital de una editorial que la pondrá en descarga gratuita. Mi relato se llama Posesión y podéis leerlo en el blog de Viviendo del Cuento o en Wattpad. Si no os va mucho el terror mejor no lo leáis, pero os dejo el booktrailer que han hecho para la antología que ha quedado genial.


Cuando esté disponible para descarga ya avisaré porque tiene relatos muy buenos. Espero que os guste.

También podéis votar en Wattpad para que un último relato entre en la Antología. Yo he votado por el de Dulce del blog El Club de las Escritoras que me ha gustado mucho. Os dejo el enlace por si queréis votarla también o a alguno de los otros relatos que optan a ser seleccionados para la Antología: El Medallón

jueves, 4 de abril de 2013

LA MÚSICA DE LOS VAMPIROS - Poppy Z. Brite

 
Tres bebedores de sangre llegan a un bar de Nueva Orleans para entregarse a una noche de desenfreno y lujuria. Cuando se marchan, su lider, Zilah, deja detrás a una joven adolescente, embarazada de un vástago cuyo nacimiento habrá inevitablemente de significar su muerte. esta es la historia de un chico llamado Nada, que nació hijo de un vampiro que abandonará su hogar buscando su identidad y su auténtica familia. Un intenso, tenebroso y estremecedor viaje a la imaginación de la maestra del terror más oscuro. Una iniciación en el inquietante mundo de la autora que ha recibido la aclamación de la crítica internacional y los elogios de los más importantes escritores del género.
 
 

 
 



viernes, 1 de marzo de 2013

LA SOLUCIÓN DEL ENIGMA


Una vez acabado el plazo, os dejo la solución del enigma, aunque creo que ya casi todo el mundo lo sabe.


EDGAR ALLAN POE
 
 


EL CUERVO
 
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!



EL GATO NEGRO